El crecimiento de las producciones ganaderas en Argentina ocurrió, en muchos casos, sin una planificación previa sobre la disposición final de los residuos generados, los que deben ser gestionados correctamente para evitar perjuicios al ambiente.
La aplicación al suelo como enmienda orgánica brinda una solución al problema, permitiendo recuperar la fertilidad de los suelos y aumentar la producción de los cultivos, proporcionando grandes beneficios.
Entre ellos:
Económico y ambiental. Recupera y recicla nutrientes y materia orgánica cerrando ciclos y ahorra energía fósil y recursos naturales no renovables en la producción de nuevos abonos químicos.
Agrícola. Mejora las propiedades físicas y la fertilidad de los suelos agrícolas.
La utilización de materiales orgánicos como mejoradores de suelo ha sido extensamente estudiada y ha determinado sus efectos positivos sobre las propiedades físicas, químicas y biológicas, que el cultivo necesita. El monocultivo y el laboreo intensivo son las principales causas de pérdida de la materia orgánica del suelo. Por ello es importante la utilización de subproductos orgánicos para mantener y/o incrementar el contenido de materia orgánica de los suelos agrícolas. La materia orgánica del suelo mejora la estructura y en consecuencia aumenta la resistencia del suelo contra la erosión, aumenta la capacidad de retención de agua y nutrientes y favorece la cantidad y la diversidad de especies microbianas del suelo.
Proveedores
Un preciso control de la cantidad de efluentes a aplicar y una correcta utilización de los métodos mecánicos al alcance para realizar esta distribución, resultan imprescindibles para garantizar un manejo sostenible, rentable y agronómicamente correcto de los efluentes. Una aplicación controlada reducirá las desagradables emisiones de olores, disminuirá la emisión de amoníaco y de gases con efecto invernadero, mejorará la calidad del aire y, por lo tanto, también la aceptación social de este tipo de prácticas.
Los subproductos orgánicos se comportan de manera diferente según la relación carbono/nitrógeno (C/N) que presentan. Los subproductos orgánicos con relación C/N alta tienen una tasa de mineralización más lenta y contribuyen a incrementar la materia orgánica del suelo. La aplicación de estos subproductos orgánicos (compost, estiércol) se recomienda para el mantenimiento de la materia orgánica del suelo. Los subproductos orgánicos con relación C/N baja (guano de ponedora, efluentes de cerdo y de tambo) tienen una contribución neta final a la materia orgánica del suelo reducida, en cambio, se comportan de forma más parecida a los abonos minerales ya que los nutrientes que aportan están rápidamente disponibles para los cultivos.
