
Efectos del coronavirus en nuestras exportaciones y en el precio del mercado interno.
Uno de los elementos que podrían morigerar los aumentos del mercado interno sería un efectivo control por parte del Estado sobre la comercialización cuasi oligopólica de cueros y menudencias, que hacen que el valor del recupero haya caído a niveles verdaderamente ridículos en los últimos años.
En febrero de 2020 la faena total alcanzó un nivel de 1,022 millones de cabezas de hacienda vacuna. Esto implicaría un avance de 3,2% anual.
La participación de las hembras en la faena total fue de 47,1% en el segundo mes del año, con lo que se mantuvo por encima del rango consistente con el sostenimiento del rodeo vacuno.
En febrero se produjeron 231 mil toneladas res con hueso (tn r/c/h) de carne vacuna, es decir 2,9% más que en febrero de 2019.
El consumo (aparente) per cápita de carne vacuna se ubicó en un promedio de 50,7 kg/año en febrero de 2020, tomando el promedio móvil de los últimos doce meses.
En enero de 2020 se registraron exportaciones de carne vacuna por 41.606 toneladas peso producto (tn pp). La comparación interanual arrojó un crecimiento de 24,3% y al contrastar con el volumen promedio mensual exportado en el cuarto trimestre de 2019, se registró un retroceso de 32,8%.
La notable desaceleración del ritmo de expansión interanual, así como la magnitud de la caída con respecto a lo observado en el final de 2019, se explicaron por la desaceleración de los embarques a China, aún antes de que el Coronavirus afectara el normal funcionamiento de las transacciones económicas mundiales.
En los mostradores del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en febrero de 2020 el precio promedio de los cortes de carne vacuna tuvo un aumento de 1,4% (el más bajo desde octubre del año pasado) con relación a enero. Por su parte, el precio del pollo disminuyó 1,3% mensual y el promedio de los precios de los cortes porcinos aumentaron 0,4% mensual.
